Por qué es importante que Zaragoza sea una ciudad ‘caminable’.

Crear ciudades ‘caminables’ es una de las mayores estrategias económicas, sociales y medioambientales a la que se enfrentan las ciudades en todo el mundo. En el año 2010 Portland (EE.UU.) propuso crear la “ciudad a 20 minutos” (aunque la idea original data de 1920). Una idea que se exportaría a Europa con lo que conocemos “la ciudad de 15 minutos”. Es decir, crear espacios peatonales en donde la mayoría de los servicios básicos se encuentren a quince minutos.

Ciudades como París y Nueva York llevan impulsando este concepto desde el año 2010. En el año 2015 la ciudad de N.Y. puso en marcha un programa de limitación de velocidad y de circulación en las proximidades de los centros escolares y se propuso peatonalizar algunos tramos más céntricos de la ciudad.

Beneficios de una ciudad de 15 minutos

Son muchos los beneficios directos e indirectos de crear este tipo de entornos:

a. Menor tráfico de vehículos

b. Disminución de accidentes de tráfico

c. Menor contaminación atmosférica y acústica (entre -2 y -3dB)

d. Aumento del valor de los inmuebles

e. Menor coste público de integración de servicios

Lo que en su día fue considerado como un símbolo de libertad, el automóvil se ha ido convirtiendo poco a poco en un icono de restricciones tanto personales como sociales. El vehículo nos otorga una dependencia que va muy ligada a cómo diseñamos nuestras ciudades y entornos. 

En un mundo desarrollado en plena transformación urbanística esto es un hecho que tiene fecha de caducidad, ahora dependerá de cada ciudad cómo lleva a cabo estas actuaciones para acelerar el proceso y hacerlo de la mejor forma posible.

Cuanto más caminables es una ciudad más fuertes son las relaciones sociales que se generan en la comunidad. De esta idea partía la escritora estadounidense Jane Jacobs en el considerado como una de sus mejores obras “muerte y vida de las grandes ciudades”. En este sentido, la comunidad Europea trabaja a través de proyecto Stars en la movilidad sostenible a la escuela, para facilitar el cambio de hábitos en la forma de desplazarse a clase y que cada vez se haga más en bicicleta o a pie.

Según el estudio Walk this Way, desarrollado por la institución Brooking en Washington D.C. sobre el impacto económico que tiene la peatonalización, los lugares ‘caminables’ urbanos poseen una economía mucho más activa que los no caminables. Asimismo, los residentes de los lugares con más áreas peatonales tienen menores costos de transporte y mejor acceso a la infraestructura de transporte. Paradas de metro, carriles bici e incluso autobuses eléctricos adaptados a pequeños espacios son algunos de sus beneficios.

Los espacios peatonales genera más actividad económica

El diseño urbano debe orientarse a la mejora de los espacios peatonales, de esta forma se creará una mayor actividad económica y una ciudad más verde, flexible, sostenible y social. Con actuaciones tan simples como redistribuir una calzada se puede mejorar el espacio peatonal para crear sinergías entre otros aspectos tan importantes como el comercio.

Este tipo de espacios no son prohibitivos para el uso del vehículo pero sí que tiene muchas restricciones, pues el mayor volumen de uso de la vía pública pertenece al transporte público, bicicletas y zonas peatonales: que generan más actividad económica y son más eficientes. Crear espacios más peatonales supone transformar el urbanismo para orientarlo al ocio y disfrute de las personas. Aumentar la densidad urbanística para impulsar los transportes públicos en todas las zonas forma parte de la estrecha relación entre urbanismo y movilidad.

En Zaragoza la movilidad peatonal apenas ha mejorado en la última década, manteniéndose en un 48% de la movilidad de la ciudad, mientras que el uso del vehículo privado se sitúa en el 27% y el transporte público en el 22%.

Sin embargo el espacio que ocupan los diferentes modos de transporte no es equitativo al porcentaje de peso sobre la movilidad. Así pues el vehículo privado ocupa casi un 70% del espacio de la vía pública y permanece de media estacionado el 92% del tiempo. 

En el lado contrario tenemos a la bicicleta que tiene un peso del 3% de la movilidad de la ciudad y ocupa el 1% del espacio público. Buscar formas para “igualar” el reparto del espacio hacia un modelo más justo y sostenible no es tratar de destruir el vehículo, sino mas bien impulsar modos de transporte sostenibles y que dan una cobertura más eficiente a las necesidades de las personas.

Debido al tamaño y distribución urbanística de la ciudad, Zaragoza es ideal para desarrollar un modelo de ciudad de 15 minutos

2 Shares:
1 comment
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like